Las hormonas…..

Las hormonas…..

Son responsables de tu apetito, tus antojos; hasta determinan donde se almacena la grasa de tu cuerpo. Hay muchas hormonas que influyen en nuestro organismo, pero podemos hacer algo para controlarlas, y una vez controladas, podemos lograr que trabajen para nosotros!

Aquí os dejamos la guía B Concept sobre las hormonas más importantes para la dieta y el control de peso…..

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Testosterona

Nos ayuda a mantener nuestra masa muscular (entre otras funciones). Empieza a disminuir en nuestros cuerpos pasados los 30 años, cuando esto ocurre es recomendable ingerir menos calorías diariamente. Esa es la razón por la que engordamos, aunque comamos lo mismo que antes.

El ejercicio intenso aumenta los niveles de testosterona. Lo puedes hacer por ejemplo haciendo rutinas de levantamiento de peso durante media hora, tres veces por semana. También lo puedes controlar disminuyendo el consumo de azúcar, ya que un exceso puede rebajar los niveles de esta hormona.

Estrógeno

Hay subidas y bajadas a lo largo del ciclo menstrual y durante toda la vida. Esto provoca la necesidad de comer más y de tomar cosas dulces. Además, con la llegada de la menopausia hay un descenso de estrógeno. Provoca que perdamos masa muscular y acumulemos grasa en la zona abdominal.

Para mantener un equilibrio es importante tomar alimentos ricos en Fito esteroles; la soja, alubias, semillas de lino, aceite de girasol/maíz/oliva.

Leptina

Es la hormona responsable de decirnos que estamos llenos. Si bajamos peso, también perdemos leptina, y no recibimos la alerta, y seguimos comiendo. Esto causa el efecto yoyo.

Es muy importante no hacer dietas “Milagros”, si no comer bien, una alimentación equilibrada en la que no pasas más de tres horas sin ingerir alimentos, si no, la leptina empieza a disminuir y tendremos el efecto yoyo.

Ghrelina

Cuando tu estomago está vacío te avisa de que tienes que repostar. Es una hormona que anula tu voluntad si estás a dieta y aumenta tu agresividad hasta que no comes algo.

Para controlarlo hay que comer despacio, para darle tiempo a tu cerebro a que reciba el señal de saciedad. Además es importante dormir las horas necesarias , porque una falta de sueño incrementa tus niveles de gherlina y provoca que engordes.

Cortisol

Te proporciona un subidón de energía para afrontar situaciones estresantes. Pero pasado el momento de estrés, necesitas reponer la energía, comiendo.

La cafeína incrementa la producción de cortisol, así que es una buena idea reducir o eliminarla si se puede, o pasar a descafeinado. Además es importante seguir una dieta equilibrada, ya que una alimentación pobre en calorías y nutrientes también provoca un estrés a nuestros cuerpos. Y ¡a reír! Que la risa reduce los niveles de cortisol

Serotonina

Una carencia en nuestros organismos se manifiesta con irritabilidad, tristeza, problemas de sueño, ansiedad y dificultad para adelgazar. Cuando tenemos un déficit nos lleva a un incremento del apetito, esta ansiedad y malestar nos puede llevar a sentirnos hambrientos y además a tener ansiedad hacia la comida.

Procura tomar algo de proteína en todas las comidas, pero no bases tu alimentación en las proteínas únicamente, debes incluir verduras y frutas que te aporten los minerales que necesitas. Reduce los azúcares, el alcohol y la cafeína. Estos tres componentes, hacen que fluctúen los niveles de insulina, y causan deficiencias en vitaminas y minerales llevándote al desequilibrio hormonal y a la depresión. Si los niveles de insulina no están estables, es muy complicado combatir la depresión. Para generar la hormona serotonina, es fundamental también el ejercicio físico.

Endorfinas

Las personas con pocas endorfinas son especialmente sensibles, se ven muy afectadas por los reveses de la vida, las decepciones o los traumas y no pueden superarlos fácilmente, sino que se ven atrapadas por ellos durante mucho tiempo. Las personas con niveles bajos de endorfinas suelen buscar alivio en alimentos como el chocolate o el dulce.

La alimentación ejerce una influencia fundamental. Por ejemplo, si no ingieres suficientes proteínas, no dispondrás de suficientes aminoácidos para producir las endorfinas. Hay que tomar alimentos ricos en proteínas como la carne, huevos, pollo, pavo, pescado, o requesón. Tomar vegetales y grasas también es importante para disponer de los nutrientes necesarios para sintetizar las endorfinas. Actividades como la meditación y correr y el ejercicio físico ayudan a aumentar los niveles de endorfinas de un modo más sano.

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El método B Concept se enfoca en hacer que las hormonas trabajen para nosotros, para ayudarnos llegar a nuestras metas, comiendo bien, equilibradamente, sintiéndonos bien y disfrutando de la comida!

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Guía de supervivencia para Navidad 

Guía de supervivencia para Navidad 

La idea clave es disfrutar mientras nos cuidamos en navidad,

tanto si estas participando en el desafío de 90 días, como si te gusta cuidarte.

No dejes de leer los consejos que te doy a continuación,

puesto que se trata de poder disfrutar de las fiestas con las mínimas consecuencias negativas posibles. 

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  1. No te saltes ninguna comida entre eventos. Sigue respetando las 5 o 6 comidas diarias, porque es bueno para tu metabolismo y no pones a tu cuerpo en modo reserva. Más de 4 horas sin comer nada, tu cerebro recibe la señal de alerta. Si estas empachado un yogurt desnatado bífidus será suficiente.
  2. Almuerza y merienda no te saltes ninguna comida, todo tentempié que sea de calidad.
  3. No llegues con hambre al evento es la clave para controlar la ansiedad y evitar así comer compulsivamente. Tómate una hora antes un queso fresco batido 0% + 1 nuez o 3/4 lonchas de pavo o un huevo duro. ¿Sabías que el organismo consume las mismas calorías en digerirlo, en las que tiene un huevo? Otro truco consiste en tomar una infusión o té verde al llegar al evento.
  4.  Trata de cocinar en casa y no salir por ahí a comer así podrás controlar todo aquello que pones en tu plato. Prepara un buen caldo y tómalo de primero, todos lo agradecerán. APUESTA POR EL HORNO (técnica que mantiene todo el sabor, sus propiedades y se utiliza poco aceite). APUESTA POR UN MENÚ MENOS CALORICO si organizas tú la comida o cena de navidad opta por un menú menos calórico, con los entrantes como caldo desgrasado, pavo relleno, o pescado al horno. Como postre opta por mousse de cítricos o piña natural que gracias a la bromelina ayuda a aligerar la digestión.
  5. Dejar que se sirvan los demás primero. No entres en la locura colectiva de pensar que no te va a quedar comida para ti. Aprovecha para ir al baño mientras los demás se abalanzan sobre la mesa. Come despacio y dedica tiempo para charlar y ponerte al día sobre la vida de los demás, no centrarnos en la comida, sino en las personas.
  6. Renuncia a los tuppers, no guardes la comida que sobra para otro día, trata de cocinar menos cantidad.
  7. Utiliza platos de postre en tus comidas le vamos a dar más glamour y así las raciones serán siempre más pequeñas. Existe un estudió que determina que, en platos oscuros, no nos dejamos sobras, así que saca tu vajilla de tonos claros.
  8. Empieza con un caldo. Es una de las normas que introduzco siempre para controlar el apetito y reducir la ansiedad.
  9. Se selectivo y sírvete lo que si puedes comer. Después si aún tienes apetito sírvete muy poco de las cosas que sabes que no son recomendables, pero quieres probar. APERITIVOS DE CALIDAD CON GLAMOUR: Marisco a la plancha, mejillones al vapor, berberechos, ostras, caviar, pulpo a la brasa, carnes magras, salmón ahumado.
  10. Come despacio y aprovecha para charlar y saber de la vida de los demás. No centrarnos en la comida, sino en las personas.
  11. Bebidas: Evita los refrescos (ya que contienen cantidades de azúcar simple muy elevadas).
  12. Compensa los excesos. Date una buena caminata, en vez de quedarte en el sofá, y la siguiente comida tómate un caldo y un yogur bífidus.
  13. Intenta que los postres sean caseros y ligeros (mejor que industriales).
  14. Lleva ropa más ajustada para mantenerte a raya a la hora de ingerir grandes cantidades de comida debido a la presión social.
  15. Pésate dos veces a la semana, la báscula será tu aliada para mantenerte en tu peso.
  16. Retamos la dieta equilibrada aconsejada por tu dietista después de las fiestas.
  17. No olvides dormir bien. En la falta de horas de sueño, se segregan unas hormonas que aumentan el apetito y la necesidad de ingerir mayor cantidad de energía para suplir el cansancio.
  18. En cuanto a la actividad física: EMPIEZA TUS DIAS HACIENDO EJERCICIO aceleraras tu metabolismo y mantendrás a raya los excesos, ya sabes que es fundamental y que te hace sentir muy bien. Los niños sin colegio, los compromisos, la visita de familiares… pueden dificultarlo, pero aprovecha y organízate para poder ir al gimnasio o entrenar al aire libre. Camina todo lo que puedas y sube escaleras. ANTES DE NAVIDAD, practica ejercicios de tonificación (ya sabes que los ejercicios de musculación, aumentan el metabolismo basal). DURANTE LAS FIESTAS céntrate en ejercicios aeróbicos, que consumirán el exceso de glucosa y descenderá tu ansiedad.

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Y SI AÚN CON ESTAS PAUTAS QUE TE DAMOS, LAS FIESTAS PUEDEN CONTIGO,

QUE NO DECAIGA TU ÁNIMO,

ESTAREMOS ENCANTADOS DE RECIBIRTE EN NUESTRA CONSULTA.

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No acumules hambre

Ciertos alimentos pueden ser adictivos.

El pasado junio el ABC Salud publicaba este artículo que os copio literalmente. Habla de alimentos que son adictivos. Como siempre os digo, el cerebro ocupa un papel vital en el éxito de una dieta. Aunque a mi no me gusta llamarlo dieta sino un firme propósito de cuidarse de por vida: de ser capaces de compaginar salud y disfrute… ¡qué se puede!

Hay alimentos como los que puedes leer en este artículo que generan respuestas hormonales y químicas en el cerebro que nos resultan adictivos, hasta el punto de abrir un paquete y no parar de comer hasta terminarlo. Es útil conocerlos para ser conscientes de que hay que comerlos con moderación, y sobre todo evitar dárselos a menudo a los niños (que construyen hoy sus hábitos de mañana). Si por ejemplo acostumbras a tu hijo a comer alimentos muy procesados (bollería industrial, patatas fritas de bolsa, etc.) cuando quieras que se coma una manzana o una merluza a la plancha ¡te los tirará a la cabeza!

Me ha encantado, por cierto, la última campaña antidroga que podemos ver ya en los paneles publicitarios. El lema escogido es: “Construye actitud”. Es cierto, tanto para la adicción a las drogas (que por supuesto es algo mucho más serio y grave que el tema que nos ocupa) como para el tipo de vida que queremos llevar, la disciplina diaria hace que construyamos nuestra fortaleza interior, de manera que cuando estamos convencidos de algo (“Me voy a cuidar” “Voy a hacer ejercicio cada día”) lo cumplimos pase lo que pase.

Dos últimas recomendaciones:

Evita acumular hambre: siempre os lo repito. Cinco o seis comidas diarias (tres principales, dos o tres tentempiés). Siempre equilibradas en cantidades de hidratos de carbono, proteínas y grasas cardiosaludables. Si no desayunas y almuerzas un cortado, cuando llegues a la comida te comerás un buey entero y, lo que es peor, te engordará mucho más porque habrás ralentizado tu metabolismo y lo habrás puesto en modo reserva las horas de ayuno previas.

Cuando te entren ganas de atacar la nevera: para un momento. Respira. Pregúntate a ti mismo: ¿me comería ahora mismo un filete de ternera? Si la respuesta es sí, es probable que sea hambre real. Si lo que buscas es azúcar, chocolate… mira a ver si estás nervioso o estresado por algo y necesitas calmarte. ¡Es un momento muy difícil, lo se! Pero comer esas cosas te dará una sensación de calma muy pasajera y volverás al círculo vicioso. ¡Sal a dar una vuelta! Estarás CONSTRUYENDO ACTITUD, haciéndote fuerte. Porque has decidido cuidarte.

Los 25 alimentos cotidianos que son tan adictivos como la droga

Hay momentos en los que, sin saber por qué, el cuerpo parece pedir una buena porción de pizza o un trozo de chocolate. Cuando esto sucede, lo achacamos a que tenemos un «hambre de lobos» o que, simplemente, son alimentos que nos gusta meternos entre pecho y espalda para saciar nuestro apetito. La realidad es bien diferente pues, en palabras de los expertos, existen multitud de comidas que crean una adicción en nuestro cerebro similar a la que puede generar la droga.

Todo ello, a pesar de que –en la mayoría de los casos- sabemos que son altamente calóricos, que pueden provocarnos severos trastornos en la alimentación o, simplemente, que nos sientan mal al estómago. Pero… ¿Cuáles son estos alimentos? Esta pregunta la han respondido la Universidad de Michigan y el New York Obesity Research, instituciones que han elaborado una lista en la que se destacan los 25 «caprichitos» a los que nuestro cerebro se vuelve adicto.

Los primeros lugares, como no podía ser de otra forma, son para la pizza, el chocolate y las patatas fritas de bolsa, tres comidas altamente calóricas que cuentan con azúcar y grasas (sustancias que provocan adicción en el ser humano). Por descontado, la verdura y la fruta no aparecen entre ellas, pues ofrecen energía de forma mucho más lenta y no activan el denominado «sistema de recompensas del cerebro».

«Esta diferencia tiene mucho sentido desde el punto de vista fisiológico. Dentro de este sistema, cuando tengo hambre, voy a buscar una comida más calórica, como las que tienen azúcares o grasas, que me satisfaga más rápido y con mayor intensidad. Cuando comemos alguno de estos alimentos, se produce una activación en distintas regiones del cerebro similares a las de los adictos a otras drogas, como la cocaína», explica –en declaraciones recogidas por el diario «Clarín»- el coordinador de la Red de Trastornos Adictivos del Instituto de Salud Carlos III, Fernando Rodríguez de Fonseca.

En palabras de los investigadores, la forma más adecuada de luchar contra la adicción a determinados alimentos es identificar cuáles son, saber si son perjudiciales para la salud y, en el caso de que la respuesta a esta última cuestión sea afirmativa, no ingerirlos en grandes cantidades. Y es que, aunque parece que darse un «homenaje» a diario no es peligroso, puede ser dañino para la salud y el físico.

Los 25 alimentos más adictivos:

1-Pizza.
2-Chocolate.
3-Patatas fritas de bolsa.
4-Galletas de chocolate.
5-Helado.
6-Patatas fritas.
7-Hamburguesas con queso.
8-Refrescos con azúcar.
9-Pasteles.
10-Queso.
11-Beicon.
12-Pollo frito.
13-Bollería.
14-Palomitas con mantequilla.
15-Cereales.
16-Golosinas.
17-Carne.
18-Magdalenas.
19-Frutos secos.
20-Huevos.
21-Pechuga de pollo.
22-Pretzels.
23-Crackers.
24-Agua.
25-Barritas energéticas.

Artículo extraído del ABC salud.
Alimentos adictivos

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